CANDIDATUM
Retomamos el camino de esas obligaciones tan cívicas y demostrativas del poder colectivo y la obligación responsable de entonar la reflexión personal sobre nuestro futuro como sociedad. Aunque la descripción no carece de ningún mal calificativo, la realidad es que, entre todos, hemos conseguido una reacción de desidia sobre algo que, nos guste o no, garantiza los mejores compromisos hacia una gobernabilidad que resulte lo más positivo para todos. Dejando de lado la hermosa teoría política que refrenda la democracia universal, nos toca tomar con esperanza y responsabilidad la decisión personal sobre lo que queremos para nuestras comunidades locales y en la mayoría de nuestras administraciones autonómicas. A pesar de lo que decía uno de los padres de Europa, Alcide De Gaspari, sobre que “un político mira a las próximas elecciones pero un estadista mira a la próxima generación”, el derecho a elegir y la garantía de, por lo menos, optar por aquello que consideramos va a ser mejor ...