MEJORES PERSONAS
Y como quien no quiere la cosa, aquí estamos de nuevo. Con un año más y superadas, como siempre, las fiestas navideñas que terminan siendo largas y pesarosas en los comentarios de descansillo de casa. Eso sí, pronto quedarán en el olvido para volver al machaqueo mañanero de la actualidad con sus seguimientos mediáticos sobre cualquier cosa que pueda ser medible o explicada con más o menos acierto gráfico. Pero ésto sólo acaba de empezar, por supuesto. Mientras la ciudadanía comienza a recoger los abalorios festivos para recobrar los horarios y sus obligaciones, la coyuntura política redobla esfuerzos en ese frenesí que provocan las citas electorales. Y a falta de una, con toda probabilidad, llegaremos al trino expectante durante este 2023. Reconozcamos que si hasta ahora hemos sufrido una trepidante legislatura desargumentada de racionalidad y con el improperio como mensaje repetitivo, poca actitud mejor vamos a tener en los próximos meses. De ello, sin embargo, no solamente es ...