TALENTO DEMOCRÁTICO
Decía el recordado escritor Francisco Umbral que “ e l talento, en buena medida, es una cuestión de insistencia.” Una realidad que podemos aplicar a la totalidad de nuestras virtudes pero también de nuestras desdichas. Este otoño desacelerado en lo meteorológico parece describir una agonía social en la que persisten diariamente demasiados mantras. En el ámbito sociopolítico nacional podríamos parafrasear al polígrafo madrileño afirmando que la democracia, en buena medida, es una cuestión de insistencia. Tal vez, nuestra actualidad tan hiperbólica comienza a carecer de insistencia por la querencia imperiosa a una especulación constante donde poder recomponer partes de un todo en polos opuestos. Una acción demasiado arriesgada con la que pueden salir por los aires las piedras angulares de cualquier sociedad basada en la justicia y la libertad. Desgraciadamente estamos empezando a asumir los excesos que saben a pasados oscuros, donde el pensamiento único de unos pocos quiere alard...