ENTRE NECIOS
Tras superar esta temporada de buenos deseos y demás aprecios a lo más sensible de nosotros mismos, regresamos a ese mundo cotidiano que atina siempre con nuestra existencia. Dejamos atrás esos excesos navideños para volver a encauzar nuestra vida a las cosas más certeras que nos rodean. El que más y el que menos, y tras su enésimo compromiso personal, tendrá un nuevo objetivo en la mochila que tantas veces hacemos y deshacemos. Una vez más reafirmamos nuestra cultura social con la nostalgia de nuestros recuerdos y la estridencia presente sobre celebraciones populosas por aquello de parecer el personaje del mejor spot publicitario. Así que nos vemos de nuevo metidos en harina para sacar adelante este nuevo año que vendrá como casi sin querer, a excepción de esas cosas del destino que, finalmente, siempre rondan por encima de nuestras cabezas. Por todo ello, es tiempo de acelerar el paso nuevamente, mirar de vez en cuando el cielo y casi rogar aquello de quedarnos como estamos. V...