UN AÑO DE RUIDO
Reconozcamos que a pesar de esta vida tan desarrollada tecnológicamente y con tantos medios para mediar entre nosotros, siguen siendo las miradas las que continúan abrasando las idas y venidas de nuestros días. A pesar de tantos medios de comunicación, entre estirpes polarizadas de toda la vida, seguimos buscando la necesaria confianza en quienes puedan entender nuestro pensamiento en medio de las desconfianzas de los de siempre. De alguna manera, casi todos sabemos que el tiempo repite demasiados mantras por más que sepamos de sus fracasos históricos y decepcionantes. Será por ello que necesitamos cerrar ciclos aunque sea por aquello de cambiar de número fetiche. Este año no será imperecedero como todos sus antecesores y dejará paso a otro dígito por la simple continuidad del proceso vital. Eso sí, cada anualidad nos depara la reflexión imprescindible de lo que fuimos e hicimos para darle constancia a la mejor de las virtudes del ser humano que trata simplemente de mejorar lo q...