EL MACUTO DE MARZO
Marzo siempre nos trae ciertas fechas que saben a esa necesidad de tiempos nuevos. Duerme entre lluvias que revientan caminos y mañanas que aceleran los amaneceres con esos primeros aromas de primavera. En nuestro país, este mes intrépido, que transita con el cortejo de una nueva estación, nos arranca demasiadas oportunidades para compartir en la calle y combatir en suficientes causas que todavía recorren nuestra existencia. Con el violeta en las manos, y a pesar del ruido abrupto de nuevas normas legislativas que parecen abanderar una retahíla inacabable de adjetivos, el 8M pasó con más gloria de la que muchos pronosticaban en los concilios mediáticos de la supuesta opinión pública diaria. Un año más, las mujeres tuvimos una nueva ocasión para reivindicar nuestra destreza con el futuro, a pesar de estos presentes que todavía aprietan muchas demandas vitales en la diversidad de esta sociedad que aún adolece de esa falta de igualdad desde tantas vertientes y lugares. Un feminism...