LA TRANSPOSICIÓN DE LA FIESTA DEMOCRÁTICA
Decía el político alemán Joseph Goebbels en sus principios propagandísticos nazis que se tenía que convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en una amenaza grave . Una expectativa delirante para un presente demasiado incierto por donde arrastrar a las masas comunicativas hacia la reacción exacerbada contra los opuestos. Reconozcamos que aquella estrategia fue poderosamente efectista para una sociedad que empezó a ver demasiados enemigos y así poder justificar sus propios errores de parte. Pero también nos llevó al peor conflicto bélico del siglo pasado, arrasando con media población y dejando un boquete genocida en la historia de todos. Llevamos varias décadas recordando aquellos años oscuros de involución democrática, que aireó tantos errores que posibilitaron el levantamiento de una parte de la ciudadanía a los estereotipos que siempre se basan en la sentimentalidad como eje para embaucar la razón de su necesitada crítica. Y a pesar de saber al dedillo aquellas ingrat...