ENTRE EL BARRO Y EL ARCO IRIS
Truman Capote ya comentaba en su obra épica “A sangre fría” que “es fácil no hacer caso de la lluvia si se posee un impermeable”. Viendo el final de este verano tan atípico en muchos aspectos, parece que todos hemos intentado mantener ese resguardo con cierta impermeabilidad. Tanto es así que me ha llamado la atención el permanente intento de descrédito político para algunos como arma arrojadiza en estos tiempos excesivamente convulsos. Empieza a ser hartante el nivel ingrato ante demasiados acontecimientos que deberían ser observados con algo más de responsabilidad universal y menos juego partidista. Y creo que los que utilizan cualquier escusa para lanzar comentarios esperpénticos ante las necesarias soluciones, lo hacen gracias a saber que, de alguna manera, somos una sociedad más preocupada por el chubasquero personal que por las consecuencias de demasiada lluvia ácida mediática como preámbulo a embarrar demasiados conflictos. Estamos a punto de comenzar un curso nuevo para...