EL NEGOCIO DEL ENEMIGO
Ya nos lo recuerdan todos los días los diversos medios de comunicación sobre la cercanía a la cita electoral para comenzar a destripar entre encuestas siempre con contrapesos, sobre lo que vamos a hacer la mayoría silenciosa que seguimos ahuecando el ala de esta insensata actualidad tan polarizada de los interesados perpetuos. Y con ese recordatorio unánime comienza el frenesí de quienes alientan esa precampaña ya tan incesante como el rayo que no cesa de nuestro poeta Miguel Hernández, que con tanta crispación “picotea mi costado y hace en él un triste nido” . Una licencia poética para la labor de observar este tiempo que derrocha adjetivos, olvidando los complementos que arañan nuestras circunstancias y desatando siempre el insulto o la verborrea más irresponsable. Reconozcamos que los caminos que comienzan a recorrer algunos líderes de la política replantean demasiadas carencias sobre valores insignes en el buen hacer de lo público. Intentar repartir estopa a todo lo qu...