LOS SEÑUELOS DE LA ACTUALIDAD
Decía Immanuel Kant, padre del idealismo transcendental, que “ n o busques el favor de la multitud que rara vez se alcanza por medios honrados y legales. Busca el aval de unos cuantos; no tengas en cuenta la cantidad de voces, sino su peso.” Todo un referente en desuso en estos tiempos presentes que saben más de multitudes bien adocenadas por las redes sociales que d el discurso personal y diferenciador que enriquece la diversidad por excelencia. Dejamos atrás la fiesta democrática a la madrileña para p atentizar la versatilidad de nuestra misma vida cotidiana y sus mismos problemas, y también, por qué no, las mismas alegrías de este existir que tanto nos calza por los pies. Nos hemos convertido en multitud de iconos gráficos que s uplen la pobreza de argumentos con el limitado simplismo del emoticón más novedoso. Tal es la metamorfosis de la opinión pública, que nos hemos convertido en un producto, un rédito d el que se aprovechan los medios de comunicación, t ransfor...