LA TELA DE ARAÑA
Se ha recapitulado muchas veces a Concepción Arenal, precursora del Trabajo Social en España, con esa cita sucinta de que “la ley es la conciencia de la humanidad”. Hay que reconocer que esta última legislatura a pesar de la diversidad de cataclismos con los que ha tenido que lidiar, se va a diferenciar especialmente, por la diversidad de revisiones legislativas que acomoden nuevas situaciones o que recuperen algunos de los derechos que se habían quedado en el olvido. Y eso significa siempre un riesgo bastante difícil de controlar desde la diversidad pública que contemplamos diariamente. Porque como todo en la vida, dependerá de las acciones particulares donde comprobar el grado de distancia entre lo que hacemos y sus consecuencias. Reconozcamos, además, que legislar no es fácil en la práctica, donde el espíritu del legislador apunta, el enjuiciador interpreta y la sociedad opina y acata. Y en estos últimos tres años hemos sabido de comulgar demasiadas pero necesarias limitacio...