LA VIVIENDA QUE LLEGA A LAS URNAS
La vivienda ha dejado de ser una preocupación más para convertirse en una frontera política. A un lado están quienes todavía pueden pagarla y al otro, quienes trabajan, cobran un salario y, sin embargo, no consiguen encontrar un lugar donde vivir. Las calles españolas volvieron a llenarse este fin de semana. Más de 50 ciudades acogieron movilizaciones después de que el Congreso tumbara los dos decretos de vivienda del Gobierno. Y mientras la vivienda se convierte en protesta, Pedro Sánchez se enfrenta a la posibilidad de adelantar las elecciones. El punto de inflexión es importante. La vivienda puede acabar llegando a las urnas después de haber llegado a las plazas. Pero para entender cómo hemos llegado hasta aquí hay que mirar bastante más atrás. Una cuestión de décadas España no inventó los fondos de inversión inmobiliaria con Pedro Sánchez. Tampoco una sola ley convirtió las casas en mercancía financiera. El proceso fue más largo. Desde la liberalización de los alquilere...