EL REEMPLAZO DE LAS IDEAS
Septiembre siempre sabe a tiempo de recogida, a recolección de aquello que ha necesitado tiempo de cuidado y espera. Sin embargo, nuestro presente se repliega más a la prisa y la incapacidad de repensar demasiada inmediatez que desbanca el entender de los hechos y sus consecuencias. Un talante que desprecia las ideas y su reflexión y los datos con su explicación. La filosofía y la ciencia han quedado desbancados de nuestra oratoria pública irremediablemente. Es cierto que tenemos demasiados voceros oficiales y oficiosos de este desequilibrio humanista que nos lleva a repartir argumentarios intrascendentes sobre todo lo que nos pasa. Nada que entender de la sabiduría y la enseñanza de profesionales que estudian e interpretan cualitativa y cuantitativamente lo que fuimos por aquello de comprender lo que podemos llegar a ser. Un descrédito que hemos generado con desparpajo a pesar de reconocernos en el analfabetismo de muchos conceptos. El frentismo hacia los derechos humanos, la igu...